Cookies & Love by AMOR COCINA
Cookies & Love by AMOR COCINA nace como una oportunidad de negocio familiar el cual tiene como objetivo brindar a través de deliciosas galletas, elaboradas de manera artesanal con insumos de alta calidad y recién horneadas una sensación de calidez y amor a través de cada bocado, acompañando momentos para hacerlos únicos y/o trayendo de vuelta las añoranzas del corazón.
En sus orígenes la galleta está muy ligada a los cereales. En principio estas no se conocían, sino que se comían mojados con agua o leche. Hace 10.000 años los nómadas descubrieron que una pasta de cereales sometida a calor adquiría una consistencia similar al pan sin levadura y la cual era transportada con facilidad.
Se han encontrado galletas de más de seis mil años cuidadosamente envueltas en yacimientos en Suiza. Esto hace que la galleta sea considerada uno de los primeros alimentos cocinados.
En la edad antigua, las galletas eran muy sencillas y apenas admitían variedad. Eran obleas planas y duras, cocidas dos veces. En Roma, durante el S.III el chef Apicius las llamó Bis Coctum (origen de la palabra biscuit). Todas las grandes culturas de la antigüedad Persa, Asiria, Egipcia, Judía, Griega, Romana y otras procedentes del Lejano Oriente- utilizaron estos cereales cocidos para afrontar largas caminatas y combates, siendo un alimento habitual de militares, marineros y campesinos. Se amasaba el cereal con agua, mojándolo cada poco tiempo, y luego se preparaban las tortas redondas que, puestas sobre una piedra se secaban y cocían. Solían tomarse mojadas en vino o sopa.
Para la edad media se generalizó el cultivo de cereales, aumentó la población y el consumo de galletas se extendió rápidamente, convirtiéndose así en un alimento popular, especialmente entre campesinos y cruzados. Se les añadía huevo y el jugo de la carne para hacerlas más nutritivas, ocupando así un lugar preferente en las bodegas de los navíos. Llegaron a sustituir al pan, gracias a su mejor conservación y facilidad de transporte. De hecho, eran el principal alimento a bordo de las tres carabelas que descubrieron América en 1492. La palabra “galleta” se tomó prestada de un alimento habitual en Francia en el S.XIII, una especie de crêpe plana llamada galette.
Durante el Renacimiento, los Médicis introdujeron por primera vez en la corte las galletas, presentándolas como algo sabroso para acompañar a una bebida caliente (se acababa de descubrir el chocolate). Es en esta época cuando la galleta pasa de ser un alimento básico, habitual en largas travesías, a uno de placer. Se amplía así la variedad de elaboración para satisfacer la demanda: saladas, aromatizadas, rellenas, con miel, con formas variadas, etc. Es en esta época cuando surgen muchas de las galletas que consumimos hoy en día, refinándose a su preparación a lo largo de los años.
En los siglos XVIII y XIX es cuando empieza en Europa la producción masiva de galletas, paralela a la industrialización. La gran movilidad de la población hace que las galletas se impongan como la comida de viaje ideal, pues podían aguantar meses o incluso años si se guardaban adecuadamente. Durante esta época las pequeñas industrias artesanas se pasan a otras más mecanizadas, acordes con la demanda del producto. Paralelamente el precio de la harina y de la levadura bajan, convirtiendo incluso las galletas más elaboradas en alimentos asequibles. De este modo, la galleta adquiere protagonismo en la industria alimentaria, apoyándose en el sabor, la calidad y el precio. A medida que avanza la industria y se van mezclando culturas, se desarrollan nuevas recetas: por ejemplo, en Europa al acabar la II Guerra Mundial se popularizan las galletas recubiertas de chocolate, representando así la llegada de la paz.
Actualmente las galletas siguen siendo un alimento popular que se encuentra en todo el mundo, sin distinción de países ni lugares. Conforman un mercado en crecimiento con nuevas fórmulas adaptadas a los gustos del consumidor y a los parámetros de salud, rapidez y conveniencia.
INGREDIENTES
250 gramos de mantequilla.
250 gramos azúcar blanca.
250 gramos de harina de trigo.
250 de almidón de yuca.
2 huevos.
2 cucharaditas de polvo d e hornear.
Esencia de mantequilla.
Dulce de guayaba, para decorar.
Preparación:
1. Cremar la mantequilla con el azúcar en la batidora.
2. Agregar sólo las yemas de las huevos.
3. Incorporar la esencia de mantequilla.
4. Agregar cernidas previamente, poco a poco la harina, el polvo de hornear y el almidón de yuca, mezclando de manera envolvente con ayuda de una espátula.
5. Una vez que se tenga una mezcla homogénea, dejar reposar por media hora a temperatura ambiente.
6. Engrasar la lata donde horneará las galletas.
7. Armar bolitas del tamaño o peso deseado, aplastar y decorar con el dulce de guayaba.
8. Llevar al horno a 180°C por 15 minutos.
9. Dejar enfriar y disfrutar.


Excelente , aparte de que se ve deliciosas también podemos inferir que son muy saludables
ResponderBorrarYa probé algunas y son deliciosas.
ResponderBorrarGraciaz por las galletas son DELICIOSAS, una cosa de locos.
ResponderBorrarQuedan deliciosas y nutritivas gracias por compartir
ResponderBorrarSe ven exquisitas ya quiero probarlas 👌
ResponderBorrarEstas galletas son de locura, deliciosas y harinositas
ResponderBorrarQue ricas tus galletas. Sigue compartiendo estas delicias. Gracias
ResponderBorrarYa me di la dicha probarla son espetacular felicitaciones
ResponderBorrarA veces pensamos q las galletas de paquetes de super mercado son ricas, pero probar estas galletas hechas con cariño son el dulce perfecto.! felicitaciones.!
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